Redacción Internacional (EFE).– La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que las fuerzas armadas iraníes no han llevado a cabo ataques contra países de la región desde la entrada en vigor del alto el fuego acordado con Estados Unidos el pasado martes.
En un comunicado difundido por la agencia Fars, el cuerpo élite indicó que cualquier operación militar sería anunciada “de forma oficial y valiente”, desmintiendo así versiones recientes sobre acciones ofensivas atribuidas a Teherán.
Las declaraciones surgen luego de que Kuwait informara haber interceptado drones y misiles dirigidos contra infraestructuras energéticas en su territorio, en medio de la creciente tensión regional.
Asimismo, la agencia oficial saudí reportó ataques contra instalaciones energéticas que dejaron al menos una persona fallecida, aunque sin precisar responsables. Ante esto, la Guardia Revolucionaria sostuvo que, de confirmarse esos hechos, serían obra del “enemigo”, en alusión a Israel y Estados Unidos.
Alto el fuego bajo presión
El acuerdo de cese al fuego, alcanzado hace apenas dos días, continúa siendo frágil. Persisten desacuerdos sobre el papel de Líbano en el conflicto y su posible inclusión en el pacto.
Además, las negociaciones previstas entre las partes, que se celebrarían en Islamabad, permanecen en incertidumbre, lo que mantiene en vilo la estabilidad en la región.
La situación continúa evolucionando en un contexto de alta tensión, donde cualquier incidente podría poner en riesgo el frágil equilibrio alcanzado.





